martes, 22 de junio de 2010

Alimentación

Extraído del sitio: Medicina del desarrollo

http://www.medicinadeldesarrollo.com/dietas

Los niños TGD, suelen tener un problema intestinal importante. A veces es aparente (estreñimientos y diarreas crónicas; hinchazón abdominal; gases; reflujos; mala calidad de las heces en su composición, aspecto, color y olor, etc). Otras veces no es tan aparente, pero al hacer el test de intolerancias alimentarias (IgG contra mas de 90 alimentos), aparece un numero importante de estas intolerancias, lo que nos lleva al diagnóstico de "intestino permeable". También al hacer un análisis completo de heces, nos podemos llevar la sorpresa de ver una flora intestinal beneficiosa muy escasa - asi como parásitos, hongos, bacterias patógenas, signos de falta de digestión, mala absorción, inflamación intestinal, sangre oculta, pH incorrecto, etc.

Un intestino en mal estado es una puerta abierta a toxinas de todo tipo, así como enterovirus. No permite la correcta nutrición del paciente y todo ello repercutirá finalmente en tener un cerebro intoxicado y mal nutrido.

Para curar un intestino enfermo, es imprescindible establecer una dieta lo más sana posible para ese paciente, y debe cumplir los siguientes requisitos:

  • La dieta debe ser biológica, es decir, exenta de: colorantes, conservantes, pesticidas, metales pesados, antibióticos, hormonas, cortisonas, dioxinas, etc Sólo si dejamos de introducir en el organismo mas tóxicos, se puede comenzar el proceso de desintoxicación (tanto el espontáneo como el forzado por el tratamiento); no tiene sentido desintoxicar algo que se esta volviendo a intoxicar diariamente.
  • La dieta debe estar exenta de los alimentos a los que el paciente ha generado intolerancias o sensibilidad (Ig G). Es preciso eliminar totalmente estos productos durante unos meses para favorecer que el organismo pueda extinguir esa reacción IgG. Es importante saber que si no se procede a hacer una terapia de curación especial del intestino al mismo tiempo que se retiran los alimentos alergénicos, el organismo generara de nuevo anticuerpos IgG a los nuevos alimentos y el círculo vicioso se mantendrá vivo.
  • La dieta debe estar exenta de alergenos (reacción de IgE).
  • La dieta debe estar exenta de glúten, caseína y soja para evitar que sus péptidos puedan reaccionar con los receptores morfínicos y mantener al paciente en una situación de desconexión. La insensibilidad al dolor que muestras estos pacientes se considera relacionados con esta reacción opioidea.
  • La dieta debe estar exenta de azúcares: (azúcar refinado, de caña, miel, fructosa, sucralosa, maltodextrinas, zumos de fruta por encima de los 50 cc). Un problema crónico que padecen estos pacientes es la infección intestinal por hongos, especialmente cándidas. La infección puede estar presente al comienzo o bien generarse en la fase de desintoxicación (los tóxicos se expulsan principalmente por vía biliar, pudiendo cambiar las características del contenido intestinal y favoreciendo el aumento de candidas).

También puedría ser necesario que la dieta estuviese exenta, según características personales del paciente, de:

  • Salicilatos
  • Fenoles
  • Cereales de todo tipo (dieta SCD)
  • Oxalatos (Dieta LOD).

La dieta baja en oxalatos, propiciada por la Dra Susan Owens, está demostrándose muy eficaz y efectiva tanto en la curación del intestino como en la mejora de los signos cognitivos y motores de estos pacientes; merece un capítulo especial.

No sólo las dietas son imprescindibles,también el uso de enzimas digestivas, que ayudan a digerir mejor los alimentos, se considera fundamental para el tratamiento de estos niños.

1 comentario:

Marina dijo...

Lauri, excelente información, como siempre!!! Te felicito!
Muchos besos